Cerebro Empresarial

El conocimiento de tu empresa, en un solo lugar que responde.

Cómo opera tu empresa vive en la cabeza de tres personas y en cuarenta archivos que nadie encuentra. El cerebro empresarial lo conecta todo y lo pone a disposición de tu equipo y de tus agentes.

Qué conecta

  • Ingesta automática desde Slack, Gmail, Google Drive, Notion, tu ERP y tus bases de datos. Lo que se escribe hoy se puede consultar hoy.
  • Búsqueda semántica y conversacional en español. "¿Cuál fue el acuerdo con el proveedor de empaque en marzo?" devuelve la respuesta y la fuente.
  • Permisos por área y auditoría completa. Ventas no ve nómina. Cada consulta queda registrada.
  • Datos en tu infraestructura. El índice y los documentos viven donde tú decides.
  • API para tus agentes. Los mismos datos que consulta una persona los consulta un agente de IA que atiende clientes o prepara cotizaciones.

Para qué lo usan las empresas

Para que el nuevo vendedor responda como el de diez años. Para que dirección pregunte por un cliente y reciba el historial completo sin pedirlo a tres áreas. Para que un agente que atiende WhatsApp conteste con la política real de garantías y no con una inventada. Y para dejar de depender de que la persona que sabe esté en la oficina.

Cómo se construye

Empezamos por dos o tres fuentes con valor inmediato, normalmente el ERP y el correo. Definimos permisos con tu equipo, validamos respuestas con casos reales y abrimos el acceso por área. Después se conectan el resto de las fuentes y los agentes que lo consumen. Como todo lo que construimos, evoluciona cada mes bajo el retainer.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de empezar.

¿Es un ChatGPT con nuestros documentos?
Es más que eso: conecta sistemas vivos (ERP, correo, Slack) y no solo archivos, respeta los permisos de cada área, registra cada consulta y expone una API para que tus propios agentes lo usen. El modelo de lenguaje es una pieza; el valor está en la conexión y el control.
¿Dónde quedan nuestros datos?
En infraestructura que tú controlas o en la que administramos para ti dentro de México, según prefieras. Nada se usa para entrenar modelos de terceros.

Platícanos qué traes entre manos.

Nos juntamos media hora, nos cuentas cómo opera tu empresa hoy y te decimos con franqueza qué haríamos nosotros y por dónde conviene empezar. Si tiene sentido, esa misma semana tienes una propuesta.